Vaya susto

Esta mañana, después de comer pienso, mi gato Tom se ha tumbado en el sofá, muy quieto, respirando muy deprisa y con la lengua fuera.

Nos ha dado un susto de muerte.

Rápidamente lo he cogido en brazos y nos hemos ido para el veterinario. Al llegar a Arvivet... estaba cerrado!!!! Pero para ese entonces el gato ya estaba más espabilado, vamos, que parecía que se le había pasado.

De todas formas he dado la vuelta y me he ido a la plaça del progrés... para ver que está abierto 24h pero no los domingos. Entonces he subido hasta la plaça del aigua al Ramon Grau (el veterinario que se llama igual que mi jefe y que es el yerno de la yaya que vive debajo mío), pero no estaba abierto. Entonces he visto que la "central" está en Pare Llaurador (donde ya he estado) y me he ido para allá... y estaba cerrado, había que llamar a un teléfono.

Finalmente me he ido hacia la clínica Bremen en Sabadell, que casi siempre está abierta.

El gato ya estaba recuperado pero claro, después del susto... Lo han auscultado, lo han palpado y, finalmente... le han puesto el termómetro para comprobar que no tenía fiebre. Se ha portado, como siempre, muy bien.

Las posibilidades eran:
- Que se hubiera atragantado con el pienso.
- Que le hubiera dado asma.
- Que tuviera algún problema de corazón. Pero en este caso se fatigaría. Y aunque el gato está gordete es movidito.

En fin. Final feliz, ¡pero vaya susto!

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